De acuerdo a reportes de portales como Infobae, y Diálogo Américas, a mediados de noviembre de 2020, el gobierno de la revolución chavista de Nicolás Maduro, incrementó los salarios de los militares en un intento por mitigar el impacto de la hiperinflación, según una nota firmada por Harold Capote Fernández en el portal web de Caraota Digital.
Sin embargo, el Vicealmirante (r) Jesús Briceño García, excomandante de la Armada y asesor externo de la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional (AN) elegida en 2015, dijo que actualmente un general de división ganaría $17 mensuales; mientras que un sargento mayor, con igual antigüedad, devengaría máximo $14.
Diálogo Américas indica que la nueva tabla de salarios establece una remuneración básica de 2,7 millones de Bs para un teniente o alférez de navío recién graduado.
Esa suma equivaldría a esta fecha $1.5. El ingreso mensual para estos oficiales subalternos podría elevarse si se hacen acreedores a las primas por antigüedad y profesionalización.
Asimismo, cálculos ofrecidos por organizaciones y economistas estiman que el precio de la canasta básica de comida para alimentar a una familia de cuatro personas se encuentra en unos $270 al mes.
Por su parte, Luis Manuel Esculpi, exdiputado de la AN de 2015 y analista de temas militares para la fundación venezolana Espacio Abierto, indicó (de acuerdo a Diálogo Américas) que el aumento salarial no cumplió con las expectativas de los militares, lo que asevera, devengó en un incremento en las solicitudes de baja y en algunos casos deserciones.
Recordó Esculpi que en años anteriores la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) tenía un atractivo paquete para personas de las clases bajas de la sociedad, pues permitía cierto grado de profesionalización, además de que los uniformados en servicio gozaban de beneficios como buena alimentación, servicios hospitalarios de primera calidad y acceso a créditos para la compra de viviendas, vehículos y electrodomésticos.
“Antes los oficiales tenían facilidades, como comedores y viviendas en guarnición. Ahora, la comida es muy mala, cuando hay. Esto está afectando la permanencia de los tenientes y capitanes, y ha mermado el pie de fuerza”, dijo.
Ante los bajos salarios recurren a otras opciones
Esculpi afirma que ante los deficientes salarios y la eliminación de facto de los mencionados beneficios, los jefes de unidades han tenido que ser condescendientes ante ciertas conductas que anteriormente eran prohibidas en los cuarteles.
“Puedes ver a sargentos que son taxistas en sus tiempos libres. Y algo nuevo es que las esposas de los oficiales ahora van a vender tortas, hallacas y perniles, para redondear los sueldos. Y les están dando acceso a los cuarteles”, refirió.
Según el Vicealmirante Briceño García, el último aumento salarial fue el quinto aplicado al interior de la FANB en 2020.
La diferencia entre los sueldos de los militares y el resto de los empleados públicos es notoria.
Según Douglas León Natera, presidente de la Federación Médica de Venezuela (FMV), un profesional de la medicina con 20 años de experiencia no cobraría más de $5 mensuales, recalcando que los médicos y demás personal hospitalario han sido los más expuesto a contagiarse y a morir durante la pandemia por COVID-19.
Finalmente, Briceño García advirtió que esto forma parte de una “estrategia política”, cuyo propósito es “sembrar el odio desde la sociedad civil hacia todo lo militar”.
“Esta es una estrategia para destruir a la institución. Pero la realidad es que en las Fuerzas Armadas la pasan tan mal como la puede pasar cualquier integrante de la sociedad civil”, sostuvo
Con información de Caraota Digital