Wismar Marval/
El primer lunes del año 2021 fue trágico para los porteños, al registrarse un suceso que conmovió a la población tras conocerse la triste noticia del fallecimiento de un niño de 12 años de edad al momento de manipular un artefacto pirotécnico.
El pequeño murió al explotarle un “cohetón” al momento de tratar de lanzarlo.
Eran aproximadamente las 9 y 30 de la noche del lunes 4 de enero y varios pequeños jugaban con fuegos artificiales en el sector Negro Primero cercano a la urbanización Rancho Grande en Puerto Cabello, Estado Carabobo.
Se conoció que el niño encendió el artefacto tipo “cohetón” y lo mantenía en sus manos y al parecer al tratar de levantarlo para lanzarlo explotó al momento que pasaba cerca de su cabeza.
El fuerte estallido y los gritos de los pequeños llamaron la atención de representantes y vecinos del sector quienes al voltear pudieron ver una triste escena donde el niño yacía en el piso en un charco de sangre, al momento de socorrerlo ubicaron un vehículo particular para llevarlo a un centro asistencial e inmediatamente fue trasladado por sus familiares a la emergencia pediatra del Hospital Prince Lara, dónde ingresó sin signos vitales.
La explosión del cohetón habría causado heridas profundas en su cabeza, el pequeño presentó traumatismo cráneo encefálico con desprendimiento de la masa encefálica.